En el hospital disponemos de un novedoso sistema de ELECTROCIRUGÍA de ALTA FRECUENCIA (foto 1 y 6) que nos permite realizar cirugías sin sangrado, menor tiempo de intervención, mayor seguridad y menor riesgo de infección.
Cirugía oral:
La mucosa oral está muy vascularizada y con la electrocirugía aportamos grandes ventajas al control de la hemorragia.
Cirugía abdominal:
En cirugía abdominal, la insición de la pared del estomago, del intestino y de la vejiga mediante electrocirugía reduce el sangrado gracias al sistema de corte y coagulación ( foto 3 y 4), lo que revierte en una mejora en el tiempo y calidad de la cicatrización.
Procedimientos especiales:
Fistulas anales inmunomediadas: La aplicación de electrocirugía mediante fulguración ( foto 5) evita recidivas.
Otohematoma: En estos casos la electrocirugía controla completamente la hemorragia con lo que reduce de forma importante el tiempo de intervención.
Resección tumoral: En la resección de tumores, como las mastectomías, la electrocirugía ( foto 2) ayuda a una mejor resección de los márgenes tumorales, disminuyendo las probabilidades de recidivas del tumor y de su diseminación.
Cirugía torácica: El abordaje al tórax requiere seccionar estructuras muy vascularizadas, por lo que el corte hemostático es especialmente util.